Una excelente noticia: Hoy día apenas se muere nadie a juzgar por las edades que para bien o para mal logran alcanzarse.
Nuestros viejecitos llegan a épocas provectas y cuando alguno por casualidad fallece, se oyen absurdas y extemporáneas exclamaciones de asombro e incredulidad ¡¿ochenta y seis años?…tan joven!
Se les puede ver con sus carritos empujados amorosamente por hispanos y rumanos solícitos que los conducen al parque como si vivieran una segunda infancia.
Por eso llevan pañales y hay que estar muy pendientes de ellos para que no se hagan daño ni cometan ningún disparate.
Nuestros padres se convierten en otra versión de nuestros hijos cuando fueron pequeños.
Un ejemplo significativo: a mi padre – rozando los 90 abriles y en su tiempo abogado de grandísima competencia y prestigio, ecuánime y sensato entre otras cualidades destacables – ahora hay que esconderle el chocolate, si no es así nos encontramos con que se lo ha comido todo en un descuido.
Es entrañable pero a la vez triste porque los recordamos aun jóvenes y en la plenitud de sus facultades.
Los medicamos tanto que consiguen superar muchísimas y graves dolencias y enfermedades.
Salvo el olvido completo de sí mismos y los que conformamos su entorno.
No puedo traducir al lenguaje la ternura que me inspiran esos abuelitos incapaces de recordar su nombre pero con una sonrisa de felicidad en los labios.
Insisto: son bebés grandes pero reacios al aprendizaje.
Me causa un dolor inmenso que mis queridos progenitores en ocasiones no me reconozcan.
Me saludan muy amables pero preguntándose qué demonios habrá venido a hacer "esa señora" a su casa, violando su santuario de tantos años.
Y yo me voy llorando porque en realidad ya no tengo padres, soy huérfana de sus cuidados y desvelos, se ha producido una translocación de roles y ahora soy yo quien tiene que ocuparse de ellos ¡si en su terquedad infantil, se dejan!
El teléfono ya no suena para preguntarme como me encuentro o simplemente para darme las buenas noches.
Les distraen los videos simplones incluso infantiles y han resucitado la pueril costumbre de merendar encontrando la felicidad en una galleta “Príncipe”.
Ya no se les pueden consultar problemas, ni compartir con ellos alegrias y preocupaciones. Les excede toda circunstancia que no afecte directamente a su bienestar.
Pero siguen aquí acariciando la nostalgia con su presencia, agarrándome fuertemente las manos cuando voy a verlos y la lucidez se abre paso en sus oxidadas mentes.
Hay tardes en que en la penumbra del salón les oigo reír las payasadas de Cantinflas ajenos a las elecciones que vienen o a la crisis que nos amenaza a diario.
Hay quienes piensan que ese estado semivegetativo no merece respeto.
Discrepo, por supuesto.
Es duro, sí, pero ellos nos dieron la vida con la mayor generosidad y ahora necesitan que nos hagamos cargo de su situación tan vulnerable.
Nos ayudaron en la ardua tarea de convertirnos en lo que somos. Lo hicieron lo mejor que supieron y pudieron. Con errores disculpables y aciertos espléndidos.
Además, ¿qué hay en el fondo de sus mentes?
Situaciones remotas en las que fueron fuertes y valientes, en que eran el puntal de nuestras existencias, enjugaron nuestras lágrimas, nos ayudaron a hacernos adultos maduros y responsables.
Conocieron el amor y eso, su capacidad de dar afecto, tan cerca de la muerte que nos privará de ese privilegio definitivamente, es el tesoro que nos queda para siempre.

21 comentarios:
Buenos días Asun, buenos días todos:
Tema tan difícil el de hoy. Una pena ver cómo los que un día fueron el pilar de nuestras vidas, nuestro sustento, el regazo en el que arrullarse y la mano que nos daba la paz, se van degenerando tan lentamente.
Pero, a pesar de todo, aunque por momentos no nos reconozcan, siguien siendo nuestros abuelos (o padres).
Es muy duro, pues, en ocasiones no reconocemos en ellos a los que tanto nos quisieron y cuidaron, y echamos de menos esa mano protectora, pero ahora son ellos los que nos necesitan, los que quieren sentirse protegidos y, a mi parecer, es nuestro deber cuidarlos y no dejarlos solos en los últimos suspiros de sus vidas.
Insisto, no es una tarea fácil, pero con mucho cariño y tesón conseguiremos que, en el fondo de sus cabecitas, recuerden que seguimos siendo una familia.
Muchos besos, Asun, y mucho ánimo con tu tarea de cuidar y querer a los que un día te dieron tanto... a los que un buen día te dieron la vida.
Aun, no sabes cómo me conmueven tus palabras, cuánto las entiendo. Pero creo que ese desvalimiento de quienes han sido nuestro todo, es también un momento dulce de la vida, aunque esté "entreverado" de dolor y nostalgia.
¿Porqué sólo ha de ser bella y plena la vida llena de fuerza, vigor, posibilidades,acción ? A mi me produce infinita ternura verlos así, mucho más dependientes de mí que mis propios hijos, hasta preguntan cómo deben vestirse, tan ajenos a todo.
Me centra en lo importante, me deja ver qué es lo único que de verdad es imprescindible, me ayuda a simplificar, a ver lo único que al final queda, y agradezco poder cuidarlos, es una oportunidad para intentar devolverles un poco, sólo un poco, todo lo que ellos me dieron.
Mil gracias, Asun, un besico.
Un tema que me preocupa hondamente. La vejez, como se llega a ella, el cuidado de un anciano por parte de la familia, sus enfermedades y realidades.
Como siempre, lo has tratado con sinceridad y acierto extremos. Con qué cariño, qué maravilloso ejemplo para tu familia que vive una entrega tan maravillosa, justa y dura.
Creo que, hoy en día, nuestra formación adolece de este aprendizaje, el del cuidado del desvalido, aún más cuando se trata de nuestros mayores, que todo lo dieron por nosotros.
Mis padres murieron jóvenes, demasiado jóvenes y a veces pienso que sería de ellos ahora si vivieran, si conservarían sana la cabeza o se habrían convertido en lo que cuentas ... y no me consuela el planteamiento de que a lo mejor estarían fuera del mundo, no me reconocerían ... en ese caso me darían la ocasión de corresponderles, de devolverles los cuidados que tuvieron conmigo, y no he podio hacerlo.
Feliz jueves, amiga.
Leles, amiga, no me extraña lo acertado de tu comentario puesto que tuviste la franqueza de hacernos partícipes de la muerte de tu abuelita y la enfermedad de tu abuelo.
Me das de nuevo la oportunidad de felicitarte por tu entereza y la grandeza de tus sentimientos.
Un beso muy fuerte
A
Queridísima Mariapi: Confío en que no te moleste que te diga en público que me consta lo grandísimamente bien que te estás portando con tus padres. Eso te honra enormemente. ¡Que Dios te lo pague, amiga!
Un abrazo muy fuerte
A
PILAR T,mi buena amiga y excelente comentarista: tus palabras son el complemento perfecto para mi entrada. Lo que dices revela una gran sensibilidad y unas virtudes extraordinarias. Estoy orgullosa de nuestra relación virtual porque eres una persona maravillosa.
¡Muchísimas gracias, guapa!
A
Queridísimo amigo Modestino: me ha dado mucha pena - si me permites decirlo con franqueza - que tus padres fallecieran jóvenes. La verdad, eso marca la existencia, creo yo.
Incluso si ahora no estuvieran bien de salud - física o mental - los tendrías y aunque parezca mentira seguirías disfrutando de su compañía.
Recibe todo mi afecto y comprensión junto con un cariñoso abrazo
A
Ay, Asun, ¡que tocas hoy uno de mis puntos débiles! Mi madre, con poco más de 80 años, ha ido dando un palpable bajón en cuestiones de memoria y habilidades en los últimos tiempos. No es una enfermedad degenerativa tipo Alzheimer, parece que es tan sólo una cuestión vascular, pero la sensación de que voy perdiendola poquito a poco es inevitable. Por suerte, no ha cambiado su buen humor, ni su optimismo, ni deja de irradiar cariño a raudales, así que tampoco me puedo quejar. Ayer mismo estuve haciendo un puzzle con ella, luchando y alegrándonos con cada pieza.
Mi padre no tiene por ahora grandes problemas de salud, pero es cierto que también va abandonando actividades o va dejándose ayudar en cosas que hasta hace poco eran impensables.
Has transmitido muy bien la sensación de desamparo que se siente ante todo esto. Desamparo, pérdida, agradecimiento infinito, ternura... No sé vosotros, pero en mi también aparecen a veces sensaciones "negativas" de reproche hacia ellos o hacia mis hermanos, un poco de enfado por no lograr nunca librarme de su influencia, algo de desesperanza y de sensación de injusticia. Yo creo que son sensaciones también muy lógicas y que no me reprocho, porque creo que la relación con los padres suele ser compleja, rica, contradictoria, intensa.
Me hace pensar y me inquieta un poco (y veo que no sólo a mi por los comentarios de hoy) constatar que la vida, con lo bien que tiene planeado todo en la fase de nacer, criar, educar y conseguir adultos hechos y derechos, no tiene tan bien resuelta esta fase final, menos aún ahora en que, como bien dices, cada vez es más larga y tardía.
Mucha fuerza para todos, padres e hijos, ausentes o presentes, pero siempre dando lo mejor.
¡Álex, de corazón, que bonito y profundo comentario has escrito hoy! Se nota que como dices, vives el tema con gran intensidad. Me ha emocionado - me confirma lo magnífica persona que eres - que hagas puzzles con tu mamá para ejercitar sus capacidades. Es un detalle maravilloso que te retrata como ser humano en toda su grandeza. Y lo digo, insisto, porque cuando escribís "os retratáis".
También es interesante esa ambivalencia que señalas con respecto a sentirse muy "influenciados" por nuestros padres a una edad en que deberíamos ser menos "dependientes".
Me ha encantado que lo señales con una sinceridad muy de agradecer porque a mi me ocurre igual: yo, por ejemplo, me afecto muchísimo si mi madre está mal porque sigo necesitando su ayida y aprobación y claro, imagínate que frustraciones me llevo. Además me hace sentir como una inmadura. Pero es que la complejidad que señalas brillantemente en las relaciones es completamente cierta.
Bien, Álex, enhorabuena por ser como eres y muchas gracias por el honor que me haces brindándome tu amistad (paso por completo de que sea virtual, por lo que veo estamos más desinhibidos que si nos trataramos personalmente)
Un cariñosísimo abrazo
A
Querida amiga Asun, qué tremendo el tema de hoy y cuánto siento que estés pasando por ese duro trance con tus padres.
Siempre he creido que cuando los padres se hacen mayores e, independientemente de su estado de salud mental y física, se vuelven como niños y nos toca a nosotros, que les debemos la vida y todo lo que somos, cuidar de ellos con el mismo cariño y atención que ellos hicieron con nosotros. Se lo debemos, además, aunque ellos nunca se cobrarían esa labor ingente.
Tengo suerte de que mi madre, a punto de cumplir los 80, conserve la cabeza, la actividad y las ganas de vivir que le caracterizan, aunque tiene un problema con la vista que la dejará ciega en pocos años. Pero ahí estaremos mis hermanos y yo, por supuesto, aunque ella se niegue a depender de nadie y prefiera seguir independiente, que lo es y mucho...
Estoy de acuerdo con Alex en que las relaciones paterno filiales son complejas, incluso contradictorias, pero una madre o un padre ( el mío falleció cuando yo cumplí los 14)cuando llegan a la vejez,nos necesitan desesperadamente por mucho que no quieran reconocerlo y hay que estar ahí, como si la vida cerrara un círculo invisible y nos tornara en papás de nuestros queridos padres.
Asun querida, te deseo mucha fuerza de ánimo para esa labor que tienes por delante y , aunque debe ser durísimo para tí, el darles amor , compañía y atención a tus padres también te hará feliz porque siempre tendrás la conciencia limpia del deber cumplido.
Un beso emocionado, querida amiga Asun.
Queridísima anestesia: un millón de gracias por tu energía tan positiva que me envías. Realmente, ver a tus padres con un deterioro tan importante es dificilísimo pero también debe de ser terrible perder a tu padre a la edad que te ocurrió a ti.
Por eso te deseo fervientemente que la salud de tu madre se conserve largo tiempo.
¡Una "abuelita anastasia" debe de ser un amor!
Muchísimas gracias por estar tan atinada y brillante como siempre
Con todo mi cariño
A
OLDNICKETTA CANTÁBILE NOSTÁLGICA
PARA UNA AMIGA QUE ABRE MI VENA MÁGICA.
Pido a Dios Una Vida con Sentido
y Los Años, Tesoros que he Reunido,
Para Legarlos Con una Gran Sonrisa
a Mis Hijos. Que nos Mata la Prisa
y Nos Enferma el Tiempo Mal Quemado.
Que No Es de Oro ni Tierra, mi Legado.
Sólo de Amor Sembrado y Recogido,
Aunque no sea Bien Correspondido.
No Soy Anciano, Pero Mucho he Vivido.
Por Eso, Amiga Asun, Cuida a Tus Mayores
Porque Son el Espejo de Mañanas y Amores...
Un Abrazo Cordial y un Beso. Cuida a Tus Seres Queridos, Pues Sólo se Sabe lo que Nos Querían y les Queríamos, CUANDO YA NO SE LO PODEMOS DECIR Y ABRAZARLOS, Aunque No Sean, Ya, más que Fantasmas Vivos, Agotados por la Edad y el Altzéimer-
Brindis por la Vida Bien Luchada y Amada
y
¡¡RIAU RIAU!!
Yo nunca había experimentado una situación como esa hasta ahora, con la madre de mi tía, que al ser soltera y sin familia viene a todas nuestras reuniones familiares y es una más. Tiene alzheimer aunque lleva poco tiempo. Por eso ahora trato de hablar con ella cuando nos juntamos y escuchar sus consejos, porque por lástima todo lo que esa mujer pueda enseñar de sus experiencias pronto se va a borrar. Y sería una pena que toda una vida de lucha y superación quede en el olvido, sobre todo si su protagonista sigue viva.
Un beso y mucho ánimo!
Querido Old Nick: Tienes un don espectacular para lña rima:
"Cada vez que escribes un versito
es más y más bonito
RIAU, RIAU"
Un beso afectuoso desde la admiración
A
¡Hola Aprendiz:
Tu actitud con tu tía dice muchas cosas buenas de ti ¡eres una chica estupenda!
Un beso
A
Me Alegra que te Guste la Poesía
Pues es Una Expresión del Alma Mía,
Que Desde que Recuerdo, está Conmigo
y Cultivo y Regalo. Soy Tu Amigo
Aunque no Hayamos Tiempo Compartido.
Nos Unes, ASun, el Dolor Sufrido
Y Afrontado en Silencio y Soledad
Pues nadie Puede, sin Vivir Tal Verdad,
Comprendernos en la Negra Adversidad.
Soy Poeta desde los 14 Años. A los 16, DEspués de Hacer un AUTO DE FE, con Espantosas Rimas Mal Pergeñadas, me Enamoré de una Preciosa Prima, Dos Años Mayor, que Como era de Esperar me Calabaceó Cariñosamente...
Desde Entonces, He Cultivado el Verso en Todas sus Facetas y Prácticamente, lo que Escribo es "De un Tirón y Sin Correcciones".
Necesitamos la POesía,en NUestras Vidas querida Asun.
Y la RISA, Regalo Divino, Para Poder Seguir Andando y sin Desmayos.
A Veces Me Pregunto si TE Cansaré con mis Comentarios. Pero Créeme. No lo Hago con Mala Intención y Sólo Querría Decirte.
"Yo Te Entiendo y Sé lo que Sientes" y También "No Temas Ni a la Vida ni a la Muerte, Pues lo que No Conocemos, NO Tiene por Qué Ser Peor que lo Que Sí Hemos Experimentado"...
El Miedo a lo Desconocido, e Incluo el Miedo al Dolor, Puede VENCERSE.
El Dolor INTERIOR DE NO SABER QUE HACER NI PARA QUÉ ESTAMOS POR AQUÍ, DE PRESTADO, También...
Una Vez Conjurados Ambos Demonios "DE PRUEBA", con un Simple Abrazo Espiritual, Solo Queda Decirle A Nuestro Corazón:
"¿Qué Harías Tú en Mi POsición?¿Cómo Puedo Elevarme y Hablar con el "JEFE DE ARRIBA"?
Y Te Reirás, Pensando Este Tío está Más Loco que una Cabra Viuda...
Y ¡Tendrás Parte de Razón! Pero si Sigues mi Consejo y HABLAS CON TU CORAZÓN TODOS LOS DÍAS, Llegará un MOmento en que Una VOZ NUNCA ANTES OIDA, DESPERTARÁ EN TU INTERIOR y Entonces Sólo Tendrás que Decir: "SEÑOR,NO SE LO QUE QUIERES DE MÍ, PERO EN TUS MANOS DEJO MIS PASOS. GUÍAME Y AYUDAME A DAR AMOR Y A SEGUIRTE PORDONDE ME QUIERAS LLEVAR.
Y esto te lo Dice un Hombre que Apenas Pisa una Iglesia, NI practica...
¿Para Qué si Dios Nunca Está en Palacios ni TemploS?
Sólo hay que Sentirlo en NUestro Corazón y Es Suficiente.
Y como Ya te He Dado la Paliza M´s de lo Que Debiera, Te Pido Perdón, Humildemente por Mi SOBERBIA REAL Y MANIFIESTA,-(No tengo Abuelas).
Y Espero No Haberte Aburrido Con MIS TONTERÍAS.
Un Beso Cariñoso
Un Brindis POr La Vida Bien Luchada y Amada
y
¡¡RIAU RIAU!!
Queridísimo amigo Old Nick: quiero dejar sentado para siempre que tus comentarios para mi son un regalo, una maravilla de percepción de mi pensar y sentir, casi como si me conocieras en profundidad. Es la magia de la poesía que tu encarnas.
Asi pues, escribe siempre que quieras por favor, no me prives de tu alegría.
Muy cariñosa y agradecida
A
Muy bellas palabras.
Muchas gracias Kurta, ¡bienvenido!
Un saludo
Asun
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